Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor —le dice—; os voy a llevar de la forma más oculta que pueda, pues por nada me gustarÃa que fuerais visto por algún hombre o por alguna mujer; esta noche la pasaréis en casa de una tÃa mÃa, que es la mejor mujer que conozco con su riqueza, y mañana por la tarde estaremos en el lugar al que os llevo, que es el sitio más hermoso de cuantos habéis visitado en vuestra vida.
De este modo cabalgan durante todo el dÃa por lugares ocultos que ella conoce, hasta que llegan bien entrada la tarde a casa de la tÃa de la doncella, que los recibe con gran alegrÃa, pues sabe cómo hacerlo, y hace disponer todo lo que considera oportuno. Comieron en abundancia, pues habÃan ayunado durante toda la jornada; cuando terminaron, entraron dos criados: uno era hijo de la señora y el otro, sobrino. Al verlos, la dama les pregunta qué nuevas hay, a lo que le responden que muy malas.
—¿Cómo?
—Señora —le dice, su hijo llorando—, mi padre os hace saber que nunca más os volverá a ver, y os pide por Dios que os acordéis de su alma.
—¿Qué es eso?
—Señora, el duque ha ordenado que sea destruido mañana, y no será de otra forma.