Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando la dama oye tales palabras, salta de la mesa y empieza a hacer un duelo que no podría ser superado por ninguna cristiana. Mi señor Galván la reconforta mucho y le pregunta a qué se debe eso.
—Señor, mi señor era vasallo muy valiente y noble, aunque de cierta edad; era muy amado por el duque de Cambenync y en su tierra. Ha surgido ahora una guerra en esta región; mi señor el duque tenía un hijo, muchacho muy hermoso y muy valiente: los del otro bando lo mataron aquí mismo, a la entrada del bosque; mi señor, que estaba en el bosque, sintió un gran pesar. Sin embargo, un senescal dio a entender al duque que mi señor lo había traicionado; el duque le preguntó cómo lo sabía. «Por aquéllos ante quienes se jactaba por la guerra», y añadió que estaba dispuesto a demostrárselo. El duque sintió una gran angustia, pues amaba mucho a mi señor, porque le había servido durante toda la vida; pero sentía tal dolor por su hijo, que hizo prender a mi señor, diciendo que era necesario hacer justicia; y él no se defendió.
—¿Y no tiene ahora quien le defienda?, pregunta mi señor Galván.