Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Por la mañana se enteró el duque de que Manasses había encontrado un caballero que combatiera por él, y se alegró mucho. Entonces, va la dama a su presencia, lo visita en el lecho en el que estaba, y le dice que el caballero de su señor estaba dispuesto para combatir. El duque hace llamar al senescal y se lo comunica; éste, responde que nunca estuvo tan contento, y que él también está preparado.
—Ciertamente —le dice la dama—, si Dios quiere, hoy se os dará vuestro merecido.
A continuación, la dama le pregunta al duque dónde tendrá lugar la batalla; a lo que este responde que fuera de la ciudad, en una gran llanura que estaba recién rodeada de fosos, para mayor protección del castillo. Este castillo se llamaba Cicaverne, y era muy hermoso. Entonces, la dama envía en busca de mi señor Galván, que ya estaba armado, porque ignoraba a qué hora irían a buscarlo. Mientras tanto, el senescal preguntó dónde estaba el caballero que tenía que combatir con él, y le respondieron que se encontraba en el castillo de Manasses: si hubiera sabido que estaba en casa de la dama, hubiera enviado por delante de ella a que lo mataran, porque era un hombre lleno de una enorme traición.