Historia de Merlin
Historia de Merlin —Te encuentras en una situación grave, pues te veo muy preocupada.
—Señor, me ha ocurrido algo que nunca le ha sucedido a ninguna mujer más que a mÃ, y vengo a vos para que me deis consejo, pues me habéis dicho muchas veces que nadie puede cometer un pecado, por grande que sea, que si se confiesa arrepentido y si cumple la penitencia que le impone el confesor, no le sea perdonado. Señor —continúa—, he pecado y he sido sorprendida por el Enemigo.
A continuación le cuenta cómo habÃa ido su hermana a la casa y cómo se enfadó con ella, fue golpeada por los muchachos y cómo se encerró afligida en la habitación, atrancando la puerta tras ella; y que por la tristeza y la aflicción se olvidó de hacer la señal de la cruz, «y no me acordé de ninguna de vuestras enseñanzas; cuando me desperté, me encontré deshonrada y desvirgada, aunque la puerta de mi habitación seguÃa tan bien cerrada como yo la habÃa dejado, y no encontré a nadie por allÃ, de modo que no sé quién me lo hizo. Señor, asà he sido engañada y os pido misericordia; mi cuerpo está atormentado, pero rogad que mi alma no se pierda».