La busqueda del santo Grial
La busqueda del santo Grial »Estas siete personas que te he nombrado, que son el principio de tu linaje, son los siete reyes que aparecieron en tu sueño y que fueron ante ti. Eran los siete ríos que salían del lago que vio el rey Mordraín mientras dormía: en los siete se lavó Nuestro Señor las manos y los pies. Ahora conviene que yo te diga quiénes son los dos caballeros que estaban en su compañía: uno de ellos, el que estaba a continuación, es decir, el que era descendiente de ellos, eres tú, pues tú perteneces al linaje del rey Ban, que era el último de los siete reyes. Cuando estaban todos juntos ante ti decían: “Padre de los cielos, ven a visitarnos y danos a cada uno según lo que haya merecido y admítenos en tu casa”. Y cuando decían “Padre, ven a visitarnos”, te acogían en su compañía y rogaban a Nuestro Señor que viniera a buscarlos y a buscarte porque eran tu comienzo y tu raíz. Cuando decían “Dale a cada uno según lo que haya merecido”, debes entender que no había nada en ellos más que justicia, pues por amor que tuvieran en ti no querrían pedir a Nuestro Señor sino lo que debían, que es el dar a cada uno su derecho. Después de decir esto, soñaste que del cielo venía un hombre con gran compañía de ángeles y descendía hacia ellos dándoles a cada uno su bendición, y así como sucedió en la visión, hace poco que ha sucedido en la realidad, pues no hay ninguno de ellos que no esté en compañía de los ángeles.