La busqueda del santo Grial

La busqueda del santo Grial

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuando ella vio que estaban a punto de marchar, y que no se entretendrían más, comenzó a hacer un gran duelo, como si hubiera visto muertos allí delante a todos sus amigos; para que se dieran cuenta de su tristeza, se metió en su habitación, dejándose caer en la cama. Entonces, comenzó a llorar tanto que no habría hombre en el mundo que al verla no se compadeciera. Cuando Lanzarote ya se había preparado para montar, como estaba más afligido que nadie por el dolor de su señora la reina, se volvió hacia la habitación donde la había visto entrar y entró en ella. Al verlo completamente armado, la reina comenzó a gritarle:

—¡Ay, Lanzarote, me habéis traicionado y dado muerte, pues dejáis la corte de mi señor el rey para iros a tierras extrañas, de las que no volveréis si Nuestro Señor no os hace venir!

—Señora —le dice—, sí que volveré, si Dios quiere; volveré antes de lo que pensáis.

—¡Ay! Dios —contestó ella—, mi corazón no me lo dice, pues me da el mayor dolor y miedo que nunca tuvo una gentil dama por un hombre.

—Señora, me iré con vuestro permiso cuando queráis.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker