La canción de Rolando
La canción de Rolando —¡Grande es la angustia de Carlos!
—SEÑOR emperador —dice Godofredo de Anjeo—, ¡no deis rienda suelta a este dolor! Haced buscar por todo el campo los nuestros, a quienes los de España dieron muerte en la lid. Ordenad que se les dé sepultura en una misma fosa.
Y responde el rey:
—Tocad vuestro olifante, para que la orden sea dada.
GODOFREDO DE ANJEO ha tocado su olifante. Echan pie a tierra los franceses, tal como lo ha dispuesto Carlos. Al momento llevan a una fosa común a todos los amigos que encuentran muertos. En el ejército hay obispos y abades en gran número, monjes, canónigos y sacerdotes tonsurados; ellos les dan la absolución en nombre de Dios y los bendicen. Queman después mirra y tomillo, inciensan los cuerpos con esmero y los entierran con todos los honores. Luego los dejan: ¿qué más podrÃan hacer por ellos ahora?