La canción de Rolando
La canción de Rolando ADVIERTE Thierry que está herido en el rostro. Su sangre se derrama clara sobre la hierba del prado. Golpea a Pinabel sobre su yelmo de acero bruñido, lo parte y lo hiende hasta el nasal. Hace derramarse los sesos del cráneo; sacude la hoja en la herida y lo derriba muerto. Por este lance obtiene la victoria en la batalla. Los franceses gritan: —¡Dios hizo un milagro! Es justicia que Ganelón sea ahorcado, y con él los parientes que han respondido por él.
CUANDO Thierry hubo ganado la pelea, viene hacia él el emperador Carlos. Cuatro de sus barones lo acompañan: el duque Naimón, Ogier de Dinamarca, Godofredo de Anjeo y Guillermo de Blaye. El rey ha estrechado a Thierry entre sus brazos. Con las anchas pÃeles de marta de su manto, le enjuga el rostro; después lo arroja y se cubre con otro. Con grandes cuidados desarman al caballero. Lo izan en una mula árabe y lo llevan alegremente y con gran aparato. Retornan a Aquisgrán los barones y echan pie a tierra en la plaza. Entonces da comienzo la ejecución de los otros.
LLAMA Carlos a sus duques y a sus condes, y les dice: —¿Qué me aconsejáis hacer con los que he retenido?
HabÃan venido a las cortes para defender a Ganelón, y se han entregado como rehenes de Pinabel.
—Ninguno tiene derecho a la vida —responden los francos.
