La canción de Rolando
La canción de Rolando —Nunca —responde Ganelón—, mientras viva su sobrino. No hay hombre más valeroso que Rolando bajo el firmamento. Y también es varón esforzado su amigo Oliveros. Y los doce pares, que tanto ama Carlos, forman su vanguardia con veinte mil caballeros. Carlos está bien seguro, no teme a ningún ser viviente.
—ME MARAVILLA en gran manera —repite el sarraceno—. Carlomagno tiene el cabello blanco; calculo que debe tener doscientos años, si no más; por tantas tierras ha llevado sus conquistas; tantos golpes de lanzas penetrantes recibió, tantos opulentos reyes fueron muertos y vencidos por él en la batalla, ¿cuándo se cansará por fin de guerrear?
—Nunca —dice Ganelón—, mientras viva Rolando.
No hay ninguno tan valeroso como él desde aquà hasta el Oriente. Y también su compañero Oliveros es varón esforzado. Y los doce pares, que tanto ama Carlos, forman su vanguardia con veinte mil franceses. Carlos está bien seguro; no teme a ningún ser viviente.
—BUEN CABALLERO Ganelón —dice el rey Marsil—, tengo un ejército tan brioso como nunca lo veréis; puedo contar con cuatrocientos mil caballeros: ¿podré combatir a Carlos y sus franceses?
