La historia de Simbad el marino
La historia de Simbad el marino Verdaderamente disfrutaba de la más sabrosa vida, cuando un dÃa entre los dÃas me asaltó la idea de los viajes por las comarcas de los hombres; y de nuevo sintió mi alma con Ãmpetu el anhelo de correr y gozar con la vista el espectáculo de tierras e islas, y mirar con curiosidad cosas desconocidas, sin descuidar jamás la compra y venta por diversos paÃses.
Hice hincapié en este proyecto, y me dispuse a ejecutarlo en seguida. Fui al zoco, donde, mediante una importante suma de dinero, compré mercancÃas apropiadas al tráfico que pretendÃa explotar; las acondicioné en fardos sólidos y las transporté a la orilla del agua, no tardando en descubrir un navÃo hermoso y nuevo, provisto de velas de buena calidad y lleno de marineros, y de un conjunto imponente de maquinarias de todas formas. Su aspecto me inspiró confianza, y transporté a él mis fardos inmediatamente, siguiendo el ejemplo de otros varios mercaderes conocidos mÃos, y con los que no me disgustaba hacer el viaje.
