La Perla numero 11
La Perla numero 11 Tomado de un sincero manuscrito hallado entre los papeles de la vieja, después de su muerte, y que se supone fue escrito alrededor del año 1797 d.C.
CAPÍTULO ICuando tenía dieciséis años, era maestra de la escuela N, y disponía de una habitación para mí sola, pero para dormir siempre buscaba la compañía de alguna muchacha mayor que yo. Mi favorita era Susan P., que tenía mi misma edad, más o menos, y era de naturaleza por demás amistosa. Muy pronto intimamos, y prometimos contarnos mutuamente nuestros secretos.
Ambas sentíamos muchísima curiosidad por conocer los placeres del amor, y con frecuencia hablábamos de los mismos sin dejar un sólo momento de tocarnos nuestros coños, mientras charlábamos de aquello.
—Dime, May, ¿nunca oíste alguna palabra con la que nombren esta rajita?
—Sí, querida, la llaman coño. Una de las colegialas la escribió el otro día en su pizarra, y dijo que así la llamaban los muchachos.
—¿Y cómo les dicen a sus cosas?
—Pollas.
—¿Por que las llaman pollas?
