Las mil y una noches segun Galland
Las mil y una noches segun Galland Cuando Aladino se vio tan magnÃficamente vestido de pies a cabeza, expresó a su tÃo todas las gratitudes imaginables, y el mago le prometió además no abandonarlo y tenerlo siempre consigo. En efecto, lo condujo a los lugares más frecuentados de la ciudad, particularmente a aquellos donde se encontraban las tiendas de los ricos mercaderes; y cuando estuvo en la calle donde se encontraban las tiendas de los paños más ricos y de las telas más finas, dijo a Aladino: «Como pronto serás un mercader como los que estás viendo, es bueno que los frecuentes y que ellos te conozcan.» Le hizo ver también las mezquitas más bellas y más grandes, y lo condujo a los caravasares donde se alojaban los mercaderes extranjeros y a todos los lugares del palacio del sultán en los que era lÃcito entrar. Finalmente, después de haber recorrido juntos los lugares más bellos de la ciudad, llegaron al caravasar que servÃa de alojamiento al mago. Lo esperaban allà algunos mercaderes con los que habÃa comenzado a tener trato desde su llegada y a quienes habÃa reunido expresamente para obsequiarlos y presentarles al mismo tiempo a su supuesto sobrino.