Las mil y una noches segun Galland

Las mil y una noches segun Galland

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuando fue quitada la piedra, apareció una cueva de tres o cuatro pies de profundidad, con una pequeña puerta y peldaños para descender más abajo. «Hijo mío», dijo entonces el mago africano a Aladino, «sigue al pie de la letra todo lo que voy a decirte. Baja por esa cavidad; cuando hayas llegado al final de los escalones que ves, encontrarás una puerta abierta que te conducirá a una gran estancia abovedada y dividida en tres grandes salas, la una detrás de la otra. En cada una de ellas verás a derecha e izquierda cuatro vasijas de bronce, grandes como cubas, llenas de oro y plata; pero guárdate de tocarlas. Antes de entrar en la primera sala, quítate la ropa y estréchala bien contra el cuerpo. Cuando hayas entrado, pasa a la segunda sin detenerte, y de allí a la tercera, también sin detenerte. Sobre todo, guárdate bien de acercarte a las paredes y de rozarlas incluso con tu ropa: si llegaras a rozarlas, morirías en el acto; por eso te he dicho que arrolles estrechamente tu ropa contra el cuerpo. Al final de la tercera sala, hay una puerta que te dará entrada a un jardín plantado de hermosos árboles rebosantes de frutos; sigue todo recto y atraviesa el jardín por un camino que te conducirá a una escalera de cincuenta peldaños que lleva a una terraza. Cuando estés en la terraza, verás ante ti un nicho, y en el nicho una lámpara encendida; coge la lámpara, apágala y, cuando hayas tirado el pabilo y vertido el líquido, métetela en el seno y tráemela. No temas estropear tu vestido: el líquido no es aceite, y la lámpara estará seca en cuanto lo hayas vertido. Si te apetecen los frutos del jardín, puedes coger de ellos cuantos quieras: eso no te está vedado.»


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker