Las mil y una noches
Las mil y una noches Cuando recobré los sentidos me dijo el Genio:
—Ya has visto cómo tratan los Genios a las mujeres sospechosas de infidelidad. Ella te ha recibido aquÃ, esto es indudable; pero si estuviera seguro de que el ultraje habÃa sido mayor, te matarÃa ahora mismo. AsÃ, pues, me contentaré con transformarte en perro, en asno, en león o en pájaro.
—¡Oh Genio! —le repliqué sintiendo alguna esperanza—. Moderad vuestro furor y perdonadme, como el mejor de los hombres perdonó a uno de sus vecinos que le tenÃa una terrible envidia.
—¿Y qué sucedió a esos dos hombres?
—Escuchad, pues.
Y le conté lo siguiente: