Las mil y una noches
Las mil y una noches Y abrió una boca enorme, dispuesto a devorar a la joven, pero ésta tuvo tiempo de arrancarse un cabello de la cabeza, cabello que transformó en hacha, con la cual dividió al león de un golpe en dos pedazos. Sólo quedó de la fiera la cabeza, que al punto se convirtió en escorpión; entonces la Princesa tomó la forma de serpiente y se trabó un rudo combate, cuya peor parte fué para el escorpión, que huyó convertido en águila. La joven, convertida también en águila, le siguió al espacio con rápido vuelo, y los perdimos completamente de vista.