Las mil y una noches
Las mil y una noches Ella consintió, y el cuerpo fué llevado a la tumba de Schesnselnihar acompañado de un séquito numeroso de personas de todas condiciones.
De entonces acá todos los habitantes de Bagdad, y aun los extranjeros de todas las partes del mundo donde habitan los musulmanes, no han cesado de sentir una gran veneración por aquel sepulcro y de ir a rezar en él sus plegarias.