Las ultimas cartas de Stalingrado
Las ultimas cartas de Stalingrado … He recibido tu contestación. No esperarás que te dé las gracias. Esta carta será breve. Debà haberlo pensado cuando te pedà que me ayudaras. Eras y sigues siendo un hombre inalterablemente «recto». Ni mamá ni yo lo ignorábamos. Pero no podÃamos creer, ni remotamente, que sacrificaras tu hijo a la «rectitud». Te pedà que me sacaras de aquÃ, porque por este absurdo estratégico no vale la pena irse al otro barrio. Te habrÃa sido muy fácil pronunciar una palabra en mi favor y hacer que una orden oportuna me alcanzara. Tú no te haces cargo de la situación. No la ves con claridad. Bien, padre, bien.
