Las ultimas cartas de Stalingrado
Las ultimas cartas de Stalingrado A mi alrededor todo se derrumba, está agonizando todo un ejército, el día y la noche arden y cuatro hombres se ocupan en registrar la temperatura y la altura de las nubes. No entiendo mucho de cosas de guerra. Por mi mano no ha caído ningún hombre. Ni una sola vez he disparado mi pistola cargada con bala. Pero por lo que sé, en el lado contrario no existe tal falta de habilidad. De buena gana habría seguido contando estrellas durante un par de decenios, pero no hay duda de que esto ahora no serviría de nada.
