Las ultimas cartas de Stalingrado
Las ultimas cartas de Stalingrado Gracias a Dios, he encontrado el camino para abordar otro tema. No habrá nada de nuestro encuentro y el año próximo tampoco podremos observar exactamente el plazo. Otro fracaso, querida niña. Resulta idiota que uno tenga que conformarse con ser espectador. Esto a la larga enloquece. ¡Si al menos en septiembre, cuando tenía la esquirla de metralla en el brazo, me hubiesen mandado a la patria sin más! Pero yo quería estar presente cuando tomáramos Stalingrado y muchas veces he lamentado mi renuncia de entonces.
Las cartas mías recibidas por usted fueron escritas completamente en broma; siempre he sido un guasón; esto puede usted confirmarlo, pero hoy no se puede seguir bromeando: las cosas se han puesto muy serias.