Lazarillo de Tormes
Lazarillo de Tormes Desta manera estuve con mi tercero y pobre amo, que fue este escudero, algunos dÃas, y en todos deseando saber la intención de su venida y estada[348] en esta tierra; porque, desde el primer dÃa que con él asenté, le conoscà ser estranjero, por el poco conoscimiento y trato que con los naturales della tenÃa. Al fin se cumplió mi deseo, y supe lo que deseaba; porque un dÃa que habÃamos comido razonablemente y estaba algo contento, contóme su hacienda[349], y dÃjome ser de Castilla la Vieja y que habÃa dejado su tierra no más de por no quitar el bonete a un caballero su vecino[350].
—Señor —dije yo—, si él era lo que decÃs y tenÃa más que vos, ¿no errábades en no quitárselo[351] primero, pues decÃs que él también os lo quitaba[352]?
—Sà es, y sà tiene, y también me lo quitaba él a mÃ; mas, de cuantas veces yo se le quitaba primero, no fuera malo comedirse él alguna y ganarme por la mano[353].
—Paréceme, señor —le dije yo—, que en eso no mirara, mayormente con mis mayores que yo y que tienen más.