Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha —He aquí, venerable señor, que, habiendo regresado de recolectar la comida donada y después de comer, estábamos sentados en la sala de reuniones. Entonces surgió el siguiente tema de conversación: «es maravilloso, es extraordinario, amigos, como dice el Bienaventurado que conoce y ve, santo y completamente iluminado, “la atención al cuerpo cultivada y practicada con asiduidad, da mucho fruto y es muy beneficiosa”». Éste era, venerable señor, el tema de conversación que ha sido interrumpido cuando llegó el Bienaventurado.
—¿Y cómo, monjes, hay que cultivar y practicar con asiduidad la atención al cuerpo para que dé mucho fruto y sea muy beneficiosa[242]?
»He aquí, monjes, que un monje que se ha ido al bosque o al pie de un árbol o un lugar solitario, se sienta, cruza las piernas, yergue su cuerpo y fija la atención en torno a la boca: inspira atento y atento espira.
»Al inspirar profundamente, sabe: «Inspiro profundamente». Al espirar profundamente, sabe: «Espiro profundamente». Al inspirar ligeramente, sabe: «Inspiro ligeramente». Al espirar ligeramente, sabe: «Espiro ligeramente».