Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha Entonces, el venerable Sāriputta, tomando una estera para sentarse, siguió rápidamente al venerable Puṇṇa Mantāṇiputta sin perderle de vista. El venerable Puṇṇa Mantāṇiputta, una vez en la arboleda del ciego, se sentó al pie de un árbol para pasar el día. El venerable Sāriputta, una vez en la arboleda del ciego, se sentó también al pie de un árbol para pasar el día. Al caer la tarde, el venerable Sāriputta, concluido su retiro, se acercó al venerable Puṇṇa Mantāṇiputta e intercambió saludos con él. Terminada aquella charla amigable y cortés, se sentó a un lado. Una vez sentado, el venerable Sāriputta dijo así al venerable Puṇṇa Mantāṇiputta:
—Amigo, ¿se practica la vida de santidad con el Bienaventurado?
—Amigo, así es.
—Amigo, ¿se practica la vida de santidad con el Bienaventurado para purificar la virtud[267]?
—Amigo, no es para eso.
—¿Se practica la vida de santidad con el Bienaventurado para purificar la mente[268]?
—No es para eso.
—¿Se practica la vida de santidad con el Bienaventurado para purificar la opinión[269]?
—No es para eso.
—¿Se practica la vida de santidad con el Bienaventurado para purificarse superando la duda[270]?