Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha »Sunakkhatta, imagina una serpiente venenosa y feroz; y que entonces llegara un hombre deseoso de vivir y no de morir, deseoso de placer y contrario al dolor. ¿Qué te parece, Sunakkhatta? ¿Acercaría ese hombre la mano o el dedo pulgar a esa serpiente venenosa y feroz si sabe que: «Si me muerde, moriré o sufriré dolores mortales»?
—No, venerable señor.
—Pues, Sunakkhatta, del mismo modo, el monje que practica el control sobre las seis esferas del contacto, sabe que el apego es la raíz del sufrimiento, y, libre del apego, se libera mediante la eliminación total del apego. Que su cuerpo se oriente al apego o que su mente evidencie apego, es algo inconcebible.
Así habló el Bienaventurado, y Sunakkhatta, hijo de los Licchavis, gozó y se complació con sus palabras.
Así lo he oído. En cierta ocasión, el Bienaventurado residía en Kosambi, en el parque de Ghosita. En aquel tiempo, los monjes de Kosambi comenzaron a reñir y pelear, a discutir con acritud y a atacarse mutuamente con palabras hirientes. Entonces, cierto monje fue adonde estaba el Bienaventurado, se le acercó, le ofreció sus respetos y se quedó de pie. Permaneciendo de pie, dijo así: