Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha La comunidad monástica se dividev
pero nadie piensa que tiene la culpa.
Olvidando las palabras del sabio,
hablan y hablan sin parar.
Ninguno cierra la boca
y nadie sabe por qué lo hacen.
«Me insultó, me agredió, me venció, me robó».
En aquellos que albergan tal enemistad,
el odio no cesa nunca.
En este mundo, el odio no cesa con más odio,
cesa cuando se deja de odiar[295],
ésta es la ley eterna.
Algunos no comprenden
que es necesario contenerse,
pero los que sí lo entienden
de inmediato dejan de pelear.
Delincuentes que torturan y asesinan,
ladrones de ganado, caballos y riquezas,
salteadores de caminos,
si hay armonía entre ellos,
¿entre vosotros no la va a haber?
Si uno encuentra un amigo prudente,
buen compañero, Noble y sabio,
váyase con él, dichoso y atento,
superando toda dificultad.
Si uno no encuentra un amigo prudente,