Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha —Sobre esto, venerable señor, reflexiono así: «Es un bien para mí, un gran bien, vivir con tales compañeros la vida de santidad». Y por ello, venerable señor, ofrezco a estos venerables, tanto públicamente como cuando estamos a solas, acciones corporales de benevolencia; y les ofrezco también palabras y pensamientos de benevolencia, tanto públicamente como cuando estamos a solas.
»Igualmente, venerable señor, reflexiono así: «¿Por qué no, dejando de hacer mi propia voluntad, hago la voluntad de estos venerables?». Así que yo, venerable señor, dejando de hacer lo que yo quiero, hago lo que quieren hacer estos venerables.
»Venerable señor, ciertamente tenemos cuerpos distintos, pero, en verdad, una sola voluntad.
El venerable Nandiya y el venerable Kimbila hablaron del mismo modo, diciendo:
—Sobre esto, venerable señor, reflexionamos así: «Es un bien para mí, un gran bien… [se repite lo mismo]… Venerable señor, ciertamente tenemos cuerpos distintos, pero, en verdad, una sola voluntad.
»Así es, venerable señor, como vivimos bien avenidos, en armonía, unidos como la leche y el agua, contemplándonos amistosamente los unos a los otros».
—Bien, bien, Anuruddha. Y, Anuruddha, ¿vivís diligentes, fervorosos y resueltos?