Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha del merecedor de ofrendas, del espíritu supremo, de la mejor persona, del que no tiene parangón, del más grande, del más famoso, del Bienaventurado, de ése soy yo discípulo».
—¿Cuándo se te ocurrió todo este elogio de las cualidades del asceta Gotama?
—Venerable señor, al igual que de un montón de flores, de muchas flores, un hábil florista o su aprendiz puede trenzar una guirnalda de muchos colores, así, venerable señor, el Bienaventurado tiene muchas cualidades excelentes, muchos cientos de cualidades excelentes.
»¿Cómo no he de elogiar, venerable señor, al que tiene tantas cualidades?».
Entonces, el Nigaṇṭhas Nātaputta, no pudiendo soportar las alabanzas al Bienaventurado, empezó a echar sangre por la boca[466].
Así lo he oído. En cierta ocasión, el Bienaventurado residía en Rājagaha, en el soto de bambúes, en el santuario de las ardillas. En aquel tiempo, el renunciante Sakuludāyin vivía en la arboleda de los renunciantes, en el santuario de los pavos reales, en compañía de un numeroso grupo de renunciantes.