Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha »Yo, venerable señor, a diferencia del Bienaventurado, que no llego ni a ver aquí mismo un duende de polvo[472], ¿cómo podría ver con el ojo divino purificado, que va más allá del humano, a seres falleciendo y reapareciendo, conociendo a seres inferiores, superiores, bellos, feos, afortunados, desafortunados según sus acciones anteriores… [como antes]… que renacen según sus acciones anteriores?
»Ahora bien, cuando el Bienaventurado me dice: «Udāyi, dejemos estar el pasado, dejemos estar el futuro. Te predicaré la Enseñanza: “Cuando esto es, eso existe, al surgir esto, eso surge; cuando esto no es, eso no existe, al cesar esto, eso cesa”», entonces sí que no entiendo nada de nada. Quizá yo, venerable señor, pudiera complacer la mente del Bienaventurado respondiendo a alguna pregunta sobre nuestros propios maestros.
—Bueno, Udāyi, ¿qué enseñan tus maestros?
—Venerable señor, nuestros maestros enseñan: «Éste es el máximo esplendor, éste es el máximo esplendor».
—Pero, Udāyi, cuando tus maestros dicen que: «Éste es el máximo esplendor, éste es el máximo esplendor», ¿a qué se refieren?
—Pues, venerable señor, a que éste es el máximo esplendor cuyo esplendor es tal, que no existe nada mayor ni mejor.