Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha —Amigo, vamos a ver al Bienaventurado.
—Entonces, que los venerables saluden reverencialmente de mi parte al Bienaventurado poniendo la cabeza a sus pies y diciendo: «Venerable señor, el monje Vacchagotta te saluda reverencialmente poniendo la cabeza a tus pies y diciendo: “Loado es por mí el Bienaventurado, loado es por mí el Bien Encaminado”[566]».
—Sí, amigo —respondieron los monjes al venerable Vacchagotta.
Luego, los monjes fueron adonde estaba el Bienaventurado, se le acercaron, le ofrecieron sus respetos y se sentaron a un lado. Una vez sentados, los monjes dijeron al Bienaventurado:
—Venerable señor, el monje Vacchagotta te saluda reverencialmente poniendo la cabeza a tus pies y diciendo: «Loado es por mí el Bienaventurado, loado es por mí el Bien Encaminado».
—Monjes, habiendo conocido con mi mente el alcance de la mente del monje Vacchagotta, yo ya sabía: «El monje Vacchagotta posee el triple conocimiento, gran poder paranormal y gran potestad». Los dioses también me lo dijeron: «El monje Vacchagotta posee el triple conocimiento, gran poder paranormal y gran potestad[567]». Así habló el Bienaventurado y los monjes gozaron y se complacieron con sus palabras.