Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha
Majjhima Nikaya. Los sermones medios del Buddha Para escuelas como por ejemplo el jainismo, el yo es inmortal, individual y transmigra de un cuerpo a otro hasta que se libera de lo material. En cambio, para el vedānta advaita sólo hay un yo universal idéntico a la única realidad absoluta, que en rigor no transmigra sino que se manifiesta a través de todas las realidades y cambios (ambos aparentes) del universo.
Para el Buddha, tanto la creencia en un yo inmortal individual como en un yo inmortal universal son expresiones del apego. El concepto filosófico de yo (no confundir con los usos idiomáticos y no filosóficos del término yo) es perjudicial para lograr la liberación porque se basa en el apego a los cinco agregados psicofísicos y en la especulación sobre su naturaleza. Dichas especulaciones basadas en el apego, llevan al ser humano a identificarse con los agregados, sus posesiones, sus experiencias e incluso con el Nibbāna, y a pensar que «yo soy» alguna de esas cosas o que alguna de ellas es mía.
Para inducir al desapego hacia esta presunción del yo soy y su consiguiente actitud posesiva, el Buddha analiza el ser humano (el análisis en cinco agregados es el más frecuente) y comprueba que todos sus componentes son efímeros y no un yo permanente e inmortal con el que nos podemos identificar y considerar como: «esto es mío», «ése soy yo», «ése es mi yo».