Nueva Biblia Latinoamericana de hoy
Nueva Biblia Latinoamericana de hoy 35 «Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada, Mas El actúa conforme a Su voluntad en el ejército del cielo Y entre los habitantes de la tierra. Nadie puede detener[cq] Su mano, Ni decirle: ‘¿Qué has hecho?’
36 En ese momento recobré mi razón[cr]. Y mi majestad y mi esplendor me fueron devueltos para gloria de mi reino, y mis consejeros[cs] y mis nobles vinieron a buscarme. Y fui restablecido en mi reino (soberanía), y mayor grandeza me fue añadida.
37 Ahora yo, Nabucodonosor, alabo, ensalzo y glorifico al Rey del cielo, porque Sus obras son todas verdaderas[ct] y justos[cu] Sus caminos. El puede humillar a los que caminan con soberbia».
La Escritura en la Pared
1 Belsasar, rey de Babilonia ofreció un gran banquete a mil de sus nobles, y en presencia de los mil se puso a beber vino.
2 Mientras saboreaba el vino, Belsasar ordenó traer los vasos de oro y plata que Nabucodonosor su padre (antepasado)[cv] había sacado del templo que estaba en Jerusalén, para que bebieran en ellos el rey y sus nobles, sus mujeres y sus concubinas.
3 Entonces trajeron los vasos de oro que habían sido sacados del templo, la casa de Dios que estaba en Jerusalén, y el rey y sus nobles, sus mujeres y sus concubinas bebieron en ellos.
