Nueva Biblia Latinoamericana de hoy
Nueva Biblia Latinoamericana de hoy 3 Y cantaban el cántico de Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: «¡Grandes y maravillosas son Tus obras, oh Señor Dios, Todopoderoso! ¡Justos y verdaderos son Tus caminos, oh Rey de las naciones[ex][ey]!
4 ¡Oh Señor! ¿Quién no temerá y glorificará Tu nombre? Pues sólo Tú eres santo; Porque todas las naciones vendran y adoraran en Tu presencia, Pues Tus justos juicios han sido revelados».
5 Después de estas cosas miré, y se abrió el templo[ez] del tabernáculo del testimonio en el cielo.
6 Y salieron del templo[fa] los siete ángeles que tenían las siete plagas. Estaban vestidos de lino puro[fb] y resplandeciente, y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro.
7 Entonces uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas[fc] de oro llenas del furor de Dios, quien vive por los siglos de los siglos.
8 El templo[fd] se llenó del humo de la gloria de Dios y de Su poder. Nadie podía entrar al templo[fe] hasta que se terminaran las siete plagas de los siete ángeles.
Las Siete Copas de la Ira de Dios
1 Oí entonces una gran voz que desde el templo[ff] decía a los siete ángeles: «Vayan y derramen en la tierra las siete copas[fg] del furor de Dios».
