Ollantay
Ollantay En el caso de la versión de Carrasco, su metro preferido para ciertas escenas es el endecasÃlabo con rimas asonantes en los pares, pero también utiliza distintas combinaciones estróficas. Llega hasta expresar en un soneto (acto III, escena II) las premoniciones que rondan a la princesa Ima-Súmac.
Hay que pensar que, mediante este procedimiento, el traductor vestÃa el texto traducido con las galas de la poesÃa de la lengua de llegada. Más, pues, que una traducción literal, se optaba por una traducción poética que, de acuerdo a los designios del traductor, y de muchos traductores de la época, se pensaba en cómo tenÃa que sonar en castellano el texto original.
Otra adaptación de Carrasco es la división en escenas, a la francesa, que implica que la entrada o salida de un personaje produzca un cambio de escena. Por tal motivo, la separación escénica del original quechua, que iguala las escenas a los cuadros (es decir, al espacio), se descuadra en la versión de Carrasco pensada, con seguridad, para su representación en las tablas. Lo demuestra su cuidado con relación a la ubicación y descripción de los escenarios asà como las acotaciones escénicas.