Ollantay
Ollantay HUILLCA-UMA.— ¡Oh noble Ollanta! Eso no más hables; tu lanzadera está rota; ese hilo es rompedizo; carda la lana e hila. ¿Quieres ir a hablar al Inca solo? Por más que te entristezcas, muy poco tendrás que decir. Piensa todavÃa que donde quiera que yo esté, siempre he de sofocar tus pensamientos.
(Sale).