Ollantay
Ollantay OLLANTA.— ¡Oh Ollanta! Eres valiente, no temas; tú no conoces el miedo. Cusi Ccoyllur, tú eres quien me ha de proteger. Piqui-Chaqui, ¿dónde estás?
PIQUI-CHAQUI.— Me había dormido como una piedra y he soñado mal agüero.
OLLANTA.— ¿Qué cosa?
PIQUI-CHAQUI.— En una llama amarrada.
OLLANTA.— Ciertamente; tú eres ella.
PIQUI-CHAQUI.— Sí, por eso me crece el pescuezo.
OLLANTA.— Vamos; llévame donde Cusi-Ccoyllur.
PIQUI-CHAQUI.— Todavía es de día.
(Salen).