Ollantay
Ollantay Ollantay - Ojo-de-Piedra
Ojo-de-Piedra: Beso, mil veces, ¡oh rey poderoso!, las huellas de tu planta. Ten piedad de un desgraciado que a tu sombra se ampara.
Ollantay: ¿Quién eres? Aproxímate. ¿Quién pudo maltratarte así? Semejantes heridas, ¿provienen de alguna caída terrible?
Ojo-de-Piedra: Tú me conoces bien. Yo soy esa piedra que cayó un día y ahora cae a tus pies. ¡Levántame, rey mío!
Ollantay: ¿Eres tú, Ojo-de-Piedra, gran jefe de la región de los Andes?
Ojo-de-Piedra: Sí, yo soy aquella roca de otras veces que hoy mana sangre.
Ollantay: Levántate, y ven a mis brazos. ¿Quién te ha tratado de esa suerte? ¿Y quién te ha conducido a mi fortaleza, hasta mis lares? Que traigan vestidos nuevos para mi amado jefe. Pero ¿cómo has venido solo sin temor a la muerte?