Ollantay
Ollantay en la trampa que os hagamos
lanzar tristes chirridillos.
¡Ay Tuya! ¡Tuya!
Y, si creerlo no queréis
al Piscaca preguntad,
que él os dirá la verdad
y entonces os convenceréis.
¡Ay Tuya! ¡Tuya!
O si en el campo buscáis,
en pedazos le hallaréis;
sÃ, como tal veréis
si un solo grano tocáis.
¡Ay Tuya! ¡tuya!
Traducción del señor Barranca. <<
[53]
Dos queridas palomitas
tienen pesar, se entristecen,
gimen, lloran, palidecen
con un inmenso dolor,
ambas fueron sepultadas
de la nieve en la espesura,
y cuya guarida dura
era un árbol sin verdor.
La una a su compañera
perdióla súbitamente,
un dÃa que fue inocente,
su mantención a buscar.