Ollantay
Ollantay El aprecio y el interés del Ollantay han motivado también que sea el drama del cual se han conservado mayor cantidad de manuscritos que presentan variantes entre sÃ, pero provenientes todos ellos de un tronco común. Los más autorizados, sin embargo, son los llamados Dominicano I (perdido, pero conservado a través de la transcripción y publicación de Tschudi en 1853 de una copia encargada por el pintor alemán Mauricio Rugendas de un texto que estuvo hasta 1851 en el Convento de Santo Domingo en el Cuzco) y Dominicano II (conservado en la actualidad en el mismo convento). Se estima que ambos proceden, con algunos cambios, seguramente, de la transmisión que proviene del manuscrito original del autor de Ollanta. También existe otro famoso manuscrito, el llamado «Justiniani del cura Antonio Valdez» que, a su muerte, encontró entre sus papeles su sobrino Narciso Cuentas, quien atribuyó a su tÃo la paternidad del drama.