Poesia oral
Poesia oral (América del Sur)
Oración matutina al Creador
¡Oh, verdadero Padre Ñamandú, el Primero!
En tu tierra el Ñamandú de corazón grande [el sol]
se está levantando con el reflejo de su divina sabiduría.
Y porque tú dispusiste que aquéllos a los que proveíste
de arcos
nos irguiésemos,
es que volvemos a erguirnos.
Y por eso, palabras indestructibles,
que jamás, en ningún tiempo, se debilitarán,
nosotros, unos pozos huérfanos del paraíso,
volvemos a pronunciar al levantarnos.
Por eso séanos permitido
levantarnos repetidas veces,
¡oh, verdadero Padre Ñamandú, el Primero!
* * *
Detente, culebra, detente,
para que mi hermana copie tus bellos colores
como modelo de un lujoso cinturón
que yo voy a dar a mi amada.
Tu belleza así será siempre preferida
a la de todas las demás serpientes.
