Poesia oral
Poesia oral demasiado, demasiado carnívoro es
aquel cóndor;
demasiado, demasiado carnívoro es
el cóndor malagüero.
Luego, él está sabiendo
mi solitario destino
y mi pobre estrella.
Por esto, por la puerta de mi casa
revolotea y revolotea
el cóndor malagüero,
da la vuelta y da la vuelta,
el cóndor malagüero.
* * *
Mariposa mensajera
Encargué a una mariposa,
envié una libélula,
para que fuera a ver a mi madre,
para que fuera a ver a mi padre.
Volvió la mariposa,
volvió la libélula,
tu madre está llorando, diciendo;
tu padre está sufriendo, diciendo.
Yo mismo fui,
yo mismo me trasladé,
y en verdad mi madre lloraba,
y en verdad mi padre sufría.
* * *