Robin Hood
Robin Hood La competencia se hacía por eliminación, de grupos de seis tiradores. Los vencedores de cada grupo formarían otro para proceder a la penúltima eliminatoria.
El andrajoso viejo permanecía en su puesto cuando ya no quedaban más que doce tiradores…
Huberto había colocado para esta vuelta la mejor flecha; le seguía el tirador del rey, Henry, a quien ya conocemos, y en último término estaba el viejo Hodden. En honor de la verdad, el mejor tiro había sido hecho por éste, pero era sajón y no se lo tomó en cuenta «porque había sido ayudado por la suerte…».
Había llegado el momento de la penúltima eliminatoria. Los doce que quedaban debían tirar al mismo blanco, uno después de otro. Aquel que no colocara su tiro a una cierta distancia del centro debería retirarse sin disputar la final. Los que iban quedando debían ir mejorando sus tiros. Al quedar sólo tres rivales, dispararían tres flechas cada uno, proclamándose entonces el vencedor.
Ya sospechará el lector quiénes fueron los tres que quedaron en este final. El primero en tirar fue Huberto, que clavó su primer dardo dentro de la línea que circundaba el centro del blanco, y las otras dos también muy cerca, aunque no en el centro.