Robin Hood
Robin Hood La gente de armas que estaba con el sheriff intentó un avance para arrancar a Hood del cerco en que lo tenía resguardado su milicia, y se produjo un remolino tal de palos, en el que los normandos llevaron la peor parte, hasta el punto de que fueron retirándose lentamente, abandonando el campo y a los muchachos de Robin. Además, la «tropa regular» de éste había sido considerablemente engrosada con buena parte del público, gente sajona de Nottingham, que no podía estar con el rey Juan y sus satélites. Éstos habían tomado ya, silenciosamente, las de Villadiego…
Y cuando llegaron los refuerzos pedidos para imponer orden en el campo de juego de Pike, nada quedaba ya en él que denunciara la existencia de Robin Hood y sus camaradas, que tan extraña manera tenían de divertirse…