Robin Hood

Robin Hood

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Bueno; que se quede, ya que está aquí —rezongó el pequeño—, pero tú responderás de su conducta…

Lo que Guillermo no le contó al «pequeño John» era que el tal vendedor de fruslerías le había dado cinco monedas de oro para que hiciera ese juego.

El mercader desplegó toda su artillería de baratijas y comenzó el regateo de las mujeres, transformando el valle en una feria. Llegó a oídos de Mariana, la gentil reina de Sherwood, la baratura de las prendas que el hombre traía y quiso también ella, ver la maravilla. Comprar por nada, uno de los deportes más femeninos de todas las edades y todos los países, no podía perdonar ni a ella, tan medida, tan circunspecta siempre…

Pero cuando Mariana salió de su choza para ir a ver al mercader, ya estaba éste pronto para marcharse. De cualquier modo, le dijo:

—Buen hombre, ¿podría yo ver las cosas lindas que me han contado que llevas?

El hombre levantó la cabeza y ella reconoció al instante las duras facciones de Rogelio el Cruel, al que había visto bien durante su cautiverio en Evil Hold, el tétrico castillo de Isambart de Bellame.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker