Sir Gawain y el caballero verde
Sir Gawain y el caballero verde Trajeron[17] luego su escudo, que era de gules brillantes, con un pentáculo pintado en oro muy fino. Lo cogió por el tahalÃ, y pasándose éste por el cuello, se lo colgó de forma digna y acorde con su persona. Quiero contaros ahora, aunque esto demore mi historia, por qué ostentaba el pentáculo tan noble prÃncipe. Es el sÃmbolo que un dÃa concibiera Salomón para anunciar la sagrada verdad, cosa que tal figura podÃa hacer en justicia, ya que tiene cinco puntas, y cada lÃnea cruza y se une a otra, y es interminable en una y otra dirección; y he oÃdo decir que los ingleses lo llaman, en todas partes, Nudo Sin Fin. De modo que se ajustaba muy bien a este caballero y a sus armas inmaculadas; pues, siendo fiel en cinco cosas, y cinco veces en cada una de ellas, Gawain era tenido por noble, como el oro fino, exento de toda villanÃa, y adornado con todas las virtudes. Y asÃ, como hombre probado y caballero cumplido, ostentaba el nuevo pentáculo sobre el escudo y la cota que vestÃa.