Textos hermeticos
Textos hermeticos El problemadel mal7Y no te pongas en guardia ante la variedad de las cosas nacidas, por temor a envilecer a Dios o atribuirle un defecto de gloria, pues sólo hay una gloria para él: crear todas las cosas, y esta acción creadora es como el cuerpo de Dios. Respecto al mismo creador, nada hay que pueda ser considerado malo, infame, pues estas cosas son afecciones que acompañan a la generación, como la herrumbre al bronce y la suciedad al cuerpo; pero ni el broncista ha hecho la herrumbre, ni los progenitores la suciedad, ni Dios es responsable del mal. Sino que es la permanencia de lo generado la que la hace florecer, y por esta razón creó Dios el cambio, para purificar la generación.
Dios crea sinintermediarios8Además, si a un pintor mismo le está permitido concebir un cielo, unos dioses, una tierra, un mar, unos hombres, a todos los animales y las cosas inanimadas, ¿no le va a ser posible a Dios crear todas las cosas? ¡Qué gran necedad e ignorancia respecto a Dios! A quienes piensan así les ocurre lo más inaudito: afirman venerar y alabar a Dios, al no atribuirle la creación de todas las cosas, y resulta que no sólo no lo conocen, sino que, además de esta ignorancia, cometen la mayor impiedad[177] hacia él, al imputarle afecciones como el desdén y la impotencia, pues, si no crea todas las cosas, no lo hace o porque es soberbio o porque no puede, lo cual es impío.