Textos hermeticos
Textos hermeticos 26En esto consistirá la vejez del cosmos: impiedad, desorden y sinrazón[63] de todo lo bueno. Pero cuando todo esto se haya cumplido, Asclepio, entonces, el señor y padre, Dios, hacedor del primer y único dios[64], tras fijarse en estas costumbres y conductas voluntarias, acabará, por su voluntad, que es la bondad divina, con los vicios y la corrupción de todas las cosas, abolirá el error y pondrá fin a toda la maldad; anegará el mal con un diluvio, lo consumirá con el fuego y lo exterminará con enfermedades pestilentes que están dispersas por distintos lugares y, tras ello, restaurará al mundo en su antigua belleza[65] hasta que le parezca que es digno, de nuevo, de reverencia y admiración. Y los hombres de este nuevo mundo habrán de elogiar otra vez a Dios, al productor y restaurador de tan gran obra, con frecuentes himnos de alabanza y de bendición.
Una regeneración del mundo que supondrá la renovación de todas las cosa buenas, la restauración en la santidad y la piedad de la naturaleza misma, impuestas al curso del tiempo[66] [por la voluntad divina] que es y fue sin inicio y sempiterna y que permanece idéntica a sí misma por toda la eternidad; porque la intención de su voluntad es la misma naturaleza de Dios.
—Por tanto, esta intención es el bien supremo, ¿no Trimegisto?