Textos hermeticos
Textos hermeticos 8Todo está lleno de alma. Fíjate en cómo se mueven todas las cosas: unas alrededor del cielo, otras en torno a la tierra y cómo ni las dextrógiras pasan a levógiras, ni las levógiras a dextrógiras[133], ni las de arriba pasan abajo, ni las de abajo arriba.
Que todas estas cosas han sido engendradas, querido Hermes, ya no necesitas aprenderlo de mí: son cuerpos, tienen alma y se mueven; es imposible que estas cosas constituyan una unidad sin alguien que las ensamble y, por tanto, esto exige un ensamblador y que sea absolutamente único.
9Pues es imposible que existan dos o más creadores: todo tiene una única velocidad asignada, a pesar de que los movimientos son múltiples y diferentes y variados los cuerpos. Y, aún más, en el caso de que existieran varios creadores, la misma unidad del orden se haría insostenible: pronto surgirían, sin duda, los celos hacia el más poderoso y así, el creador de vivientes cambiantes y mortales envidiaría no poder crear inmortales, mientras que el creador de inmortales desearía poder crear a los mortales. Supongamos de todas formas que hubiera dos; dando por sentado el hecho de que la materia es una y el alma una, ¿cuál de los dos sería el proveedor de la creación?, y si ambos lo fueran, ¿a quién correspondería la mayor parte?