Textos hermeticos
Textos hermeticos El conocimientode Dios comoexperiencia mÃstica19Si alcanzas a pensar de este modo en tu propio yo, ordena a tu alma que se encamine hacia el Indo y allà estará más rápida que tu propia orden; exhórtala a ir en busca del Océano, que allà estará de inmediato, tan veloz como si ya estuviera allà desde siempre sin haberse trasladado de un lugar a otro. O incluso ordénale que vuele hasta el cielo que no necesitará alas y nada habrá que pueda obstaculizar su ascensión, ni el fuego solar, ni el éter, ni la rotación, ni los cuerpos de los otros astros, sino que se abrirá paso a su través hasta alcanzar el último cuerpo. O si quisieras, en fin, ir más allá y traspasar el mismo universo para contemplar lo que hay fuera —si es que hay algo fuera del cosmos— incluso eso podrÃas hacer[137].
20Observa cuán inmensa es tu potencia y rapidez; y si tú eres capaz de hacer todas estas cosas, ¿no lo va a poder hacer Dios? Has de entender, por tanto, a Dios de este modo: tiene en sà mismo todas las cosas como pensamientos, tanto al cosmos como a sà mismo y al todo.