Textos reales persas de Dario I y de sus sucesores
Textos reales persas de Dario I y de sus sucesores Yo (soy) Darío, rey grande, rey de reyes, rey de los países, rey sobre esta tierra, hijo de Histaspes, un aqueménida. Y Darío el rey dice: En este lugar donde esta fortaleza ha sido construida, antes aqui, una fortaleza no se había construido. Por voluntad de Ahuramazda esta fortaleza yo construí. Porque de Ahuramazda así era el deseo, junto con el de todos los dioses, que esta fortaleza se construyese, que yo (la) construí; y (la) construí firme y bella y fuerte, así como yo deseaba. Y Darío el rey dice: A mí Ahuramazda que me proteja, junto con todos los dioses, y también esta fortaleza; y además respecto a lo que en este lugar ha sido reunido, que no suceda aquello que un hombre malvado pueda pensar.
Un dios grande (es) Ahuramazda, quien esta tierra creó, quien ese cielo creó, quien al hombre lo creó, quien el bienestar creó para el hombre, quien a Darío le hizo rey. Esta (es) una estatua de piedra, que Darío el rey ordenó que se hiciera en Egipto, para que quien en el futuro (la) vea, sepa que el hombre persa se apoderó de Egipto.
Yo (soy) Darío rey grande, rey de reyes, rey de los países, rey sobre esta tierra grande, el hijo de Histaspes, un aqueménida. Dice Darío el rey: A mí Ahuramazda que me proteja y también lo que he hecho.
