Tristan e Iseo
Tristan e Iseo El Morholt contemplaba conmovido la juventud y valentía de su adversario. Le ofreció su amistad y grandes riquezas si desistía del combate, arrepentido de matar a tan buen caballero. Pero Tristán no podía acceder si no lograba devolver a Cornualla su libertad y eximirla del deshonroso tributo.