Safari. A la caza de tu amor
Safari. A la caza de tu amor —No lo hiciste tan mal para ser una princesa de ciudad —dijo, con una sonrisa apenas perceptible.
—Y tú no eres tan insoportable como parece… a veces —admitió ella, limpiándose el barro de las manos.
Por un breve instante, se encontraron compartiendo una mirada que decÃa más de lo que cualquiera estaba dispuesto a aceptar. Pero la calma duró poco.
Un grito rompió la tensión: uno de los empleados corrÃa hacia ellos, señalando hacia el lado opuesto del resort. —¡Un león ha cruzado las vallas!
Noa sintió un escalofrÃo que nada tenÃa que ver con la lluvia. Alonso reaccionó al instante, sacando una linterna y una radio.
—Quédate aquà —le ordenó nuevamente.
—¡Ni lo sueñes! —repitió ella, esta vez con más firmeza.
Juntos corrieron hacia el corazón de la tormenta, donde les esperaba algo mucho más salvaje que la furia del clima.
Parte: Bajo el Sol Implacable